domingo, 24 de septiembre de 2017

La sencillez de los milagros: La Pilarcita


El viernes pasado en el Camarín de las Musas, fue un verano intenso. Detrás de la puerta de vidrio que separa al bar de la sala, nos encontraba una cortina de tiras. Esas que se usan para alejar a las moscas, de colores; de almacén de barrio. Una vez que atravesamos ese umbral, llegamos a Corrientes en plena festividad.

En el patio de un hotel, la vemos a Celina (interpretada por Pilar Boyle) que cuelga ropa al ritmo de un calor intenso, se denota en sus piernas y sus brazos, en su mirada cansada. Luego ingresa, Celeste (Mercedes Moltedo) que genera las primeras risas, y empezamos a quererla. Ambos personajes en medio de un tono correntino familiar y cariñoso, bien actuado, dan cuenta de una amistad de años, en la que aquello que se dice; incluso la crueldad que despiden algunas verdades, es recibida sin rencor.


Celina es seria y pensante. Está llena de miedos. Celeste, en cambio, sólo coquetea con el presente. Celina se prepara para irse de su pueblo y estudiar medicina. Celeste proyecta aquello que puede tocar: en un ritmo confuso ensaya los pasos coreográficos, y borda sin descanso su traje para bailar en la comparsa de la fiesta de La Pilarcita.

Ambas, en lo profundo de sus diferencias, comparten el cuidado de un hotel modesto, y  nosotros estamos en su patio. Una pequeña pelopincho, sábanas y ropas colgadas de las sogas, una mesa y unas sillas de jardín, un ventilador de pie y un cuartito para los visitantes. La iluminación recrea los días amarillos sofocantes de Corrientes, y las noches de luna de un verano absoluto: el público logra trasladarse allí,  y se inquieta por la transpiración del cuerpo de sus protagonistas.

En aquel cuarto pequeño, está hospedada Selva (interpretada por Luz Palazón), una mujer de Santa Fe, con formas y tonos desafiantes, pero no agresivos. Se esconde en su impronta, una dulzura y una pena. Llega con su pareja, su gran amor Horacio, al que nunca vemos. Se acerca al pueblo debido a la niña que otorga milagros.

También lo conocemos a Hernán (Rodrigo Del Cerro), el hermano de Celina, el coro de la obra: en rima y al compás de una guitarra, nos relata en canciones aquello de lo que no somos testigos. Él ya no vive allí, sólo fue para participar del Concurso de Compuesto Correntino de la fiesta de La Pilarcita. En esa fecha se conmemora a una niña que falleció en un accidente de tránsito, que al querer recoger su muñeca, cayó del auto. En cada fecha, se prepara artesanalmente este juguete en su honor, se lo deja en su altar a modo de ofrenda, y se pide un deseo.

La obra gira en torno a la relación entre estas tres mujeres y los modos en que el milagro atraviesa sus vidas. Se desarrolla a través de un libreto repleto de humor y dulzura. Y una vez allí, se sostiene sobre planteos profundos y  en los detalles sutiles que componen a sus personajes. Las actuaciones son naturales y cercanas a aquellos seres que evocan.


Desde un abordaje simple y profundo, la directora y dramaturga María Marull, recoge la leyenda de La Pilarcita, para dar lugar a una pregunta: ¿ Existen los milagros, los eventos inesperados que tuercen la suerte; o hay que salir a buscarlos, construirlos a partir de la toma de decisiones ? Hacia el final de la obra, la respuesta yace escondida en la belleza de su historia.




*Las imágenes fueron extraídas desde el FB de la obra (https://web.facebook.com/lapilarcita/) y a través de Alternativa Teatral. Fueron realizadas por Mariano Asseff y Sebastián Arpesella.


Ficha técnico artística
Dramaturgia y Dirección: María Marull
Actúan: Pilar Boyle, Rodrigo Del Cerro, Mercedes Moltedo, Luz Palazon
Vestuario: Jam Monti
Iluminación: Matías Sendón
Diseño de espacio: Jose Escobar, Alicia Leloutre
Fotografía: Sebastián Arpesella
Diseño gráfico: Natalia Milazzo
Asistencia de dirección: Sofía Salvaggio
Prensa: Carolina Alfonso
Música: Julián Kartun. Letra: María Marull.


Mario Bravo 960 - Capital Federal
Teléfonos: 4862-0655
Web: http://www.elcamarindelasmusas.com
Entrada: $ 250,00 - Viernes 20 hs. y Sábado 22:00 hs.

miércoles, 30 de agosto de 2017

Cuando el Estado desaparece: Pasillos: Viaje al centro del carnaval

¿Qué pasa cuando pensamos unidos al carnaval con las fuerzas represivas?  “Pasillos: Viaje al centro del carnaval” propone pensarlos como una dimensión simbiótica de la vida social. El carnaval, concebido como un festejo popular, es representado con diversos rostros. Las fuerzas represivas, por su parte, son consideradas como la extensión de un sistema corrompido. La obra coquetea con su público a través  del uso de la parodia y las metáforas, y nos invita de ese modo,  a pensar la realidad de un modo complejo, que desborde el recorte.


El relato gira en torno a la desaparición de Marcos a manos de las fuerzas policiales, y la búsqueda inacabable de su hermano. Marcos representa a esa juventud que es invisibilizada desde que nace: acallada por la pobreza, la indiferencia y la violencia institucional. Vemos en él, el estigma social y su consecuencia irreversible, el gatillo fácil. Según explicó Josefina Basaldúa, la directora de la obra, la misma está inspirada principalmente en la historia de Luciano Arruga*. Sin embargo, también retoman la presencia de otros  jóvenes, como Miguel Bru**, el primer desaparecido en democracia.


De Arrugas y Juguetes Colectivo Teatral, el grupo independiente que escribió y representa la obra, intenta discutir con las visiones sesgadas de la realidad social. De esa manera, al generar una fuerte crítica a los aparatos represivos del Estado, particularmente las fuerzas policiales,  reconstruye las relaciones de poder que intervienen en el sistema: señala que la dinámica que involucra a opresores y oprimidos, es circular y se reproduce incluso, al interior de estas fuerzas. Esta mirada no busca poner un manto de piedad sobre las fuerzas represivas y los abusos de poder que cometen, sino que trata de hacernos preguntas. Intenta ir más allá del enfoque categórico y simplista con el que suele abordarse el problema.


Por otro lado, la obra destaca la injerencia de los medios de comunicación en la construcción y circulación de aquellos discursos que  estigmatizan a los jóvenes pertenecientes a barrios vulnerables. Desde la parodia, reconstruyen un programa televisivo que obstruye la denuncia y la búsqueda del hermano de Marcos. En medio de la risa y la tensión, destacan la frivolidad del carnaval televisivo.


La mayor particularidad de “Pasillos: Viaje al centro del carnaval” es  la  incorporación de la experiencia de quien desaparece. Allí reside su mayor singularidad: en la empatía que olvidamos recoger. Marcos, interpretado fiel y cálidamente por Facundo Buggiani, nos conmueve por el modo en que expresa lo incierto de su destino, su miedo y  su carencia de respuestas y oportunidades. No se trata de una victimización sino de un tratamiento sensible.


Asimismo, los elementos que componen la escenografía son pocos y están escogidos por su peso simbólico. Los cuatro actores en escena recorren todo el espacio, y cada uno de ellos interpreta más de un papel. Por su parte, la musicalización, representativa de los ritmos locales porteños (tango, comparsa y cumbia), completa cada escena; favoreciendo su cadencia y  entusiasmo, según lo demande.


“Pasillos: Viaje al centro del carnaval” se divide en actos que se destacan por su originalidad y por la permanencia de un mismo elemento: la crítica a las versiones reducidas de la sociedad. Nos pregunta por nuestros desaparecidos en democracia, los reclama y los mantiene en la memoria. Hacia el final, descubrimos en medio de la emoción y la risa, que su argumento es despertarnos frente a la naturalización de la  violencia institucional. Los invito a participar del carnaval que desvela.

*Luciano Arruga de 16 años estuvo desaparecido desde el 31 de enero de 2009, tras ser detenido por la policía bonaerense en Lomas del Mirador, Provincia de Buenos Aires,  hasta el 17 de octubre de 2014, cuando apareció muerto enterrado como NN, luego de ser atropellado por un automóvil. A Luciano los policías del destacamento de Lomas del Mirador ya lo habían torturado en 2008. El 15 de mayo el Tribunal Oral en lo Criminal Nº3 condenó a diez años de prisión al ex policía bonaerense Julio Diego Torales por torturar a Luciano en el Destacamento de Lomas del Mirador el 22 de septiembre de 2008. Más información: http://cosecharoja.org/la-fiscal-que-impidio-saber-que-paso-con-luciano-arruga-no-quiere-que-la-juzguen/ **Miguel Bru  desapareció el 17 de Agosto de 1993. Tenía 23 años y estudiaba periodismo en la Universidad de La Plata. Vivía en una casa tomada. Allí mismo había sido víctima de dos allanamientos ilegales muy violentos por personal de la Comisaría 9º de La Plata. Miguel denunció este hecho. Gracias a las declaraciones de seis detenidos en la Comisaría 9º que oficiaron de testigos del caso, pudo saberse que había sido ingresado en esa seccional el 17 de agosto de 1993. En 1995, luego de la declaración de los testigos, la justicia dictó la prisión preventiva a uno de los policías, el sargento Justo López. Finalmente, en 1996, se ordenó la detención del subcomisario Walter Abrigo, del comisario Juan Domingo Ojeda y de los efectivos Jorge Gorosito y Ramón Cerecetto. En mayo de 1999 comenzó el juicio oral y público. En él fueron condenados a prisión perpetua los policías Justo José López y Walter Abrigo, acusados de tortura seguida de muerte, privación ilegal de la libertad y falta a los deberes de funcionario público. El cuerpo de Miguel sigue sin aparecer hasta el día de hoy. Más información: http://cosecharoja.org/quien-es-miguel-bru-el-primer-desaparecido-en-democracia/
***Las imágenes pertenecen a Silvia Cosoli: http://silviacosolipd.wixsite.com/silviacosoli/foto

Ficha técnico artística
Dramaturgia: Arrugas Y Juguetes Actúan: Facundo Buggiani, Nicolás Carbó, Agustín Clusellas, Carlos Nahuel Iriondo, Florencia López Petruzzi Vestuario: María Luz Abal, Gimena Ruiz Díaz Diseño de escenografía: Gimena Ruiz Díaz Diseño de luces: Alejo Fanego Creación Colectiva: Arrugas Y Juguetes Música: Nicolás Salinas Comunicación: Ignacio Blanco
Diseño gráfico: Alexis Paredes Producción: Ignacio Blanco
Dirección: Josefina Basaldúa


EL ARCHIBRAZO
Mario Bravo 441
Capital Federal - Buenos Aires - Argentina
Teléfonos: 4864-6412
A la gorra - Viernes - 21:00 hs - Hasta el 01/12/2017

martes, 22 de agosto de 2017

Donde hay poder, hay resistencia*: Lisístrata o la Rebelión de las Mujeres

Andamio 90 es un Instituto dedicado a la enseñanza teatral fundado por Alejandra Boero** en 1999. Desde afuera se aprecian unos murales y una puerta vidriada empapelada con la cartelera. Es fácil y bello identificar lo que se mueve ahí dentro. Una vez en la fila para ingresar a la sala, me ví rodeada de artículos que hablaban de las obras que tuvieron lugar en el espacio. También en una mesa, a mitad de camino,  los folletos de otros grupos de teatro. Presencié el apoyo mancomunado incluso al ingresar a la sala.


Allí, el escenario estaba ubicado en un extremo, y extendido a través de la escenografía a lo largo del recinto: la antigua Atenas ante nuestros ojos. La ciudad se encontraba atravesada por detalles que evocaban en mi mente los inicios del circo criollo. Se intuían las futuras acrobacias, el despliegue de habilidades físicas.


Una vez que el público se ubicó en sus lugares, salieron a escena tres actores. Hacían de espectadores e intervinieron en la obra como solían hacerlo los coros del teatro de la Grecia antigua. Sin embargo, su participación no explicaba los actos presenciados ni se expresaba a través del canto: se trataba más bien de la marcación de la ironía en el relato. Ponían en ridículo el pensamiento conservador alrededor de cuestiones políticas y  de género; provocando la risa del público, aliado y opositor. De este modo, a través de la crítica a las instituciones, ingresamos en el mundo de la comedia.  

"Lisístrata o la Rebelión de las Mujeres" es una obra icónica del género de comedia  de la Grecia Clásica. Su autor, Aristófanes,  es su mayor exponente. Trata acerca de la oposición de un grupo de mujeres frente a un contexto político belicoso  entre Esparta y Atenas.  Las mujeres de ambas ciudades se unen para pedir la paz y obtener de ese modo, el regreso de sus maridos. Su estrategia es la huelga sexual: cada una de ellas se niega a tener relaciones sexuales con sus parejas hasta que ellos decidan poner fin a la guerra. Esta táctica también es llevada a cabo por las prostitutas de Atenas. Es interesante destacar la heterogeneidad representada a través de los personajes femeninos en la obra: la deconstrucción del género*** implica, entre otras cosas, dejar de lado una supuesta esencia femenina, y cuestionar la heteronorma.


A través de un grupo de más de veinte actores en escena su director, Roberto Monzo, recuperó esta historia clásica a través de artilugios modernos. El sincretismo con el escenario contemporáneo se generó no sólo a través de la inclusión de este coro renovado que describí anteriormente; sino a partir de los diálogos, el vestuario y los elementos en escena. Las guerras podrían ser las mismas que sufrió Europa en el siglo XX, las mujeres y sus discursos pacifistas podrían ser las de entonces, y las diferencias de clase reconstruidas también podrían ser las del mundo capitalista. La obra de Aristófanes precisaba de una perspectiva moderna para cumplir con el objetivo del género, y Rodolfo Roca supo reconstruir esa versión.


Asimismo,"Lisístrata o la Rebelión de las Mujeres" contó con otro detalle propio del género de comedia: la alternancia entre diálogo y canto.  Esta representación cuenta con música en vivo, también desarrollada a través de melodías actuales. Las voces afinadas y la buena dicción de la actrices se destacaron en cada pieza.


La comedia también se manifestó a través de los actores masculinos, quienes se presentaron de un modo hilarante en escena, generando sorpresa  a través de la inclusión de elementos y la reelaboración de un  libreto ligados a la sátira grotesca.  


"Lisístrata o la Rebelión de las Mujeres" destaca la posibilidad de la organización colectiva como modo de resolución de un conflicto social. Las mujeres se unen para enfrentar a las instituciones y sus representantes; se pondera el valor del juramento, la confianza y la lealtad y se cuestiona el valor de la guerra y sus reales beneficiarios. Queda en el público la pregunta acerca del empoderamiento femenino: ¿acaso es realmente rupturista una negociación del cuerpo, una imposición de poder en la sexualidad matrimonial?¿Qué otras relaciones de poder se cristalizan allí? La obra que ya lleva tres años en cartel, cumple con su objetivo: generar la risa en su público, y poner en evidencia los defectos sociales. Queda en nosotros entonces, la búsqueda de  respuestas ante el  interrogante que incomoda.



* Foucault, M. (1998). Historia de la sexualidad I. La voluntad de saber. Madrid: Siglo XXI.
**Actriz, directora de teatro y formadora de actores. Una de las pioneras del teatro independiente y fundadora del grupo "Nuevo Teatro".
***De Lauretis, T. (2000). La tecnología del género. En T. De Lauretis. Diferencias.”Rechaza la noción de género ligada a la diferencia sexual. Por un lado porque supone una oposición sexual universal (una universalización de la mujer y el varón), en la que no hay diferencias al interior de las mujeres, implicando que hay una “esencia” de la mujer. Por el otro, porque deja de lado las representaciones lingüísticas y culturales. El sujeto también es engendrado en la experiencia de relaciones de raza y de clase.”·   **** Imágenes extraídas de Internet.

Ficha técnico artística
Autoría: Aristófanes
Dramaturgia:Florencia López Petruzzi, Roberto Monzo, Antonella Piersanti, Rodolfo Roca
Versión:Rodolfo Roca
Actúan:Ivana Averta, Constanza Canónico, Nicolás Carbó, Natalia Chiesi, Agustín Clusellas, Gisella Crimi, Belén Ezquerra, Facundo Godoy, Sara Sofía Hidalgo, Nahuel Iriondo, Andrea Isola, Rosana López, Rosario Maranesi, Laura Meincke, Ignacio Milazzo, Lara Olgiati, Antonella Piersanti, Gustavo Reverdito, Verónica Romero, Lucía Sternischia Kaplan, Francisco Tortorelli, Ayelén Trebolle, Juan Trzenko, Jorge Valdez, Miguel Angel Villar, Jonathan Yoffe
Escenografía:Kenneth Orellana Gallardo
Diseño de vestuario:Ariel Nesterczuk
Música original:Gisella Crimi
Utilero:Kenneth Orellana Gallardo
Diseño gráfico:Lorena Bufidis
Asistencia de dirección:Julian Novoa
Producción:Ivana Averta
Dirección:Roberto Monzo



ANDAMIO ´90 Paraná 660 Capital Federal - Buenos Aires - Argentina Reservas: 4373-5670 Web: http://www.andamio90.org Entrada: $ 200,00 / $ 150,00 - Sábados - 22:30 hs .

lunes, 7 de agosto de 2017

Desear y ser deseado: La suerte de la fea

Es domingo y afuera llueve. Entré por una puerta a retirar las entradas y después, atravesé un pasillo, de casa vieja, casa chorizo que le dicen. El pasillo despedía algunas gotas, la caminata hasta la sala de espera fue rápida. Llegué a ver algunos cuadros y postales de obras que me gusta guardar. Adentro ya había gente interpretando su papel de espectador- pienso que en el teatro  todos interpretemos un poco. Metateatro -. Entonces, un grupo sentado en semicírculo, hablando en voz baja,  miraba expectante hacia la puerta, aguardando cada nuevo ingreso. A los pocos minutos se acercó la chica de la entrada de Timbre 4  y nos pidió que apaguemos los celulares. Ingresamos a la sala del fondo.


La escenografía estaba repleta de detalles. Una cortina de pana, un tocadiscos, licores, libros apilados y un sillón. La luz era tenue. Era un espacio reducido como el del personaje. Destinado a la oscuridad, condenado a no ser visto.


La actriz de este unipersonal, Luciana Dulitzky, aparece en escena con un vestido debajo de una mameluco, y unas medias can can oscuras. Sostiene un disco con sus manos a la altura del rostro. Su cuerpo asiste cubierto al escenario.


La acompaña un intérprete musical, Fede Berthet, su cómplice. De esta manera, la obra recupera un detalle del teatro de antaño, la música en vivo. La conjunción entre escenografía y música nos permite el viaje en el tiempo, nos centra en el contexto.


“La suerte de la fea” es un obra escrita por Mauricio Kartun y dirigida por Paula Ransenberg.
Según narra el programa, la historia se sitúa en los años 20, en uno de los bares porteños con atracciones que existían por aquella época. Sobre el escenario, el público masculino solía contemplar a una orquesta de señoritas. Esta última, compuesta por las figurantas- mujeres bellas y sensuales -  provocaba un placer visual infinitamente más apreciado que aquel absurdo acto de simulación que en realidad se presenciaba. Debajo del escenario, fuera del alcance de los ojos jadeantes, se encontraban las verdaderas intérpretes y sus instrumentos, en el foso, o detrás de las cortinas. La protagonista de la obra, Viola, es una de esas damas conminadas al foso.


Un elemento trágico desata el relato que da curso a la obra, y también motiva su historia personal: las desventuras físicas y facultades musicales que la habían llevado hasta aquel bar. Sin embargo, su fortuna parece virar cuando la música que interpreta se trenza con una figuranta histriónica, Yolanda. Los ademanes inquietos de esta mujer, obligaban a la protagonista a ser ella la imitadora de movimientos. La fea, quien de pequeña imitaba las voces de las lindas, ahora volvía a repetir la conducta: debía seguir con su viola los gestos irregulares de una figuranta atractiva e extraordinariamente excitante. No obstante, esta vez había una diferencia. Sucede que Viola, nacida con la desdicha del desencanto físico, podía sentir por vez primera, el placer de ser la provocadora. Es entonces cuando se plantea una pregunta clave en la obra: ¿acaso deseamos por el hecho de ser deseados?.  


Es notorio el trabajo conjunto entre directora y actriz en la propuesta de ademanes y giros teatrales perfectamente interpretados. La tensión se convierte en gracia. La creación de figuras y de formas de decir, el sostenimiento de la dicción y claridad, mantuvieron el interés y el ritmo en todo momento.  No sólo la vemos a ella, la única actriz en escena; sino que vemos al empresario que la hostiga, a la peculiar figuranta que imita su música y a su público masculino en plena ebullición.

“La suerte de la fea”, repleta de yeites y picardías como acostumbra la dramaturgia de Kartun, nos complace en curiosidades y en un lenguaje ingenioso. Un “ lenguaje complicado, pero sustancioso” como indica la actriz Luciana Dulitzky en una entrevista para Página 12* . La obra plantea,  a través de su protagonista Viola,  la frustración y el deseo como un binomio  natural. Propone la idea de comunión a través del triángulo: intérprete, figuranta y público. En ese sentido, sugiere que la satisfacción del deseo implica el placer que experimenta quien observa, pero también, quien lo provoca: el visto. La protagonista busca transformar su frustración y acepta dichosa ser parte de un deseo ajeno: aferrada a su única pertenencia, la música.


Sin ánimo de arruinar los avatares de esta primera representación local de la obra*, vuelvo a detenerme en los detalles: la música en vivo y  la iluminación precisa y creadora de ambientes, potenciaban la ingeniosa representación. Vayan a verla, valoren su papel de espectador.


- La obra fue estrenada inicialmente durante el mes de agosto de 2016.
** Las fotografías fueron extraídas de la página de FB de la obra: https://www.facebook.com/LaSuerteDeLaFeaKartun/
A manos de Sofia Montecchiari Fotografia

Ficha técnico artística
Dramaturgia: Mauricio Kartun
Actúa: Luciana Dulitzky
Intérpretes: Federico Berthet
Vestuario: Alejandro Mateo
Peinados:Granado
Diseño de escenografía: Alejandro Mateo
Diseño de luces: Fernanda Balcells
Realización de escenografia: Los Escudero
Realización de vestuario: Lucina Tropini
Música: Federico Berthet
Dirección:Paula Ransenberg




Timbre 4 - México 3554
Teléfonos: 4932-4395
http://www.timbre4.com
Entradas: $ 250,00 - Domingo - 16:00 hs y  17:00 hs - Hasta el 26/11/2017

miércoles, 12 de julio de 2017

“Te duele?”: La poesía de los cuerpos

Un matrimonio heterosexual es el centro de la trama. Sus sueños como disparadores, sueños ajenos quizás: la familia, los hijos, la casa propia, el trabajo. Así comienza “Te duele?” de César Brie, nos presenta el estado de felicidad tras la concreción del anhelo.

El relato discurre en un no tiempo y un no lugar determinados; sin embargo aquello no anula el paso de los años. Este contexto absoluto, se traduce en la escenografía. Una suerte de páramo con pocos elementos: mesa, sillas, platos, vasos y cubiertos. Dos guantes de boxeo.

“Te duele?” expone la violencia ejercida sobre los cuerpos en el interior del hogar: la violencia familiar.  La frustración masculina, que en este caso, es hija de un trabajo alienante, tratos hostiles y la adicción a la bebida; se desata sobre el cuerpo femenino. Este último es percibido como objeto; recibe las frustraciones de una sociedad que alienta al “macho”, que se erige en la fuerza de sus puños e insultos. El “macho”, que desesperado, fomenta el miedo  y la fragilidad en la mujer.

   
Imagen extraída de http://www.alternativateatral.com
Él, César Brie, y ella, Vera Dalla Pasqua, se mueven al compás de un  tango nostálgico en una obra que se fragmenta en rounds, que hacen las veces de actos. Se trata de una pelea entre dos púgiles que se debaten entre ser el oprimido o el opresor a razón de la fuerza.

El enfrentamiento y la miseria se presentan como únicos horizontes posibles después del primer golpe. La felicidad de la concreción del anhelo conjunto que describí al inicio, se desploma en la lucha de poder.

La actriz transmite de un modo permeable e inteligente  la contradicción (o no) entre fortaleza y profunda vulnerabilidad. En una actuación que conmueve, otorga a cada frase del libreto la profundidad que demanda. Aquella con la que ha nacido.

"Te duele?" surge de un trabajo conjunto entre el director, sus compañeros del Teatro de los Andes1 y organizaciones feministas en Bolivia2. Eso libera de visiones unilaterales a la creación, amplía el espectro que suele estar limitado a la mirada patriarcal de las ficciones.

Un anécdota recoge la primera presentación de “Te duele?” en el pueblo campesino Yolata, en Bolivia.  Revista Cítrica3 relata que al día siguiente una mujer se acercó a Brie y le dijo al oído “Ayer han hablado de todas nosotras”. “Te duele?” genera identificación, funciona como válvula de escape aún sin otorgar respuestas: a veces gritar las miserias, volverlas visibles, es la mejor forma de empezar a combatirlas.

La obra no tiene como objetivo explicar un fenómeno social como lo es la violencia de género, no hurga en las razones; sino que las expone para ser reconocidas por el público. Sin embargo, apunta directamente a una reflexión profunda que ubica al “macho” violento dentro de la sociedad, no como un monstruo, sino como una de sus consecuencias. Como explica la antropóloga y feminista argentina  Rita Segato: “la agresión y la violencia surgen del resentimiento, de cuando las personas perciben su límite respecto de su capacidad de tener un espacio de control en el mundo. La violencia de género también surge de la frustración masculina”.4


       
Imagen extraída de http://www.alternativateatral.com
Es en esa línea de reflexión, es tangible el trabajo de Brie. Construye un personaje masculino sumamente violento, pero a su vez, apesadumbrado: en lucha con su propia sombra. Sin convertirlo en víctima, y lejos de generar la proyección del público, o incluso, empatía; su personaje es humano. Es un sujeto social.

El relato limita con el riesgo físico, coquetea con él: una silla a punto de trastabillar, un actor voluble sobre el otro, unas piernas que corren veloces sobre una superficie inestable. Todo a punto de caer, de romperse. Esto le otorga un estilo particular a la obra, un metatexto en cada figura. Como el mismo Brie describe en una entrevista: “Vicente Huidobro dice […] que cuando existe un equilibro entre la sensibilidad con la cual se absorbe al mundo y la técnica con la que se lo expresa, hay un estilo.”5

Asimismo, Brie describe su obra como una poesía. Quizás con esa intención vuelca en ella innumerables recursos poéticos que es necesario presenciar para  lograr involucrarse, para regocijarse en el encuentro con el sentido. Metáforas e hipérboles a través de los cuerpos. Frases que se repiten con diferentes intensidades. El actor, dramaturgo y director, un año atrás, en una entrevista explicaba que buscaba la “conmoción” del público, entiende que “el arte te tiene que atravesar con verdad y belleza”6. Con ese objetivo, aborda su obra: Su teatro es una poesía en movimiento.




1.Grupo de teatro fundado por César Brie en Bolivia, y que se desarrolló durante los años 1991-2009.
2.Después de trabajar durante años en Europa, el actor y director argentino César Brie decidió diez años atrás que su lugar estaba en Bolivia, más exactamente en Yotala, a 20 kilómetros de Sucre, donde fundó el Teatro de los Andes. Allí prepara las obras del grupo, organiza encuentros y talleres y edita la revista El tonto del pueblo.” Fragmento escrito por Hilda Cabrera y extraído del: https://www.pagina12.com.ar/2001/01-02/01-02-22/pag26.htm
6.Entrevista realizada por María Daniela Yaccar para Página 12, Sección Cultura y Espectáculos. Se accede desde: https://www.pagina12.com.ar/diario/suplementos/espectaculos/10-39716-2016-08-12.html


Ficha técnico artística
Autoría: César Brie Actúan: César Brie, Vera Dalla Pasqua Escenografía: César Brie Música: Pablo Brie Producción: Banfield Teatro Ensamble, Larisa Rivarola Szabason Dirección: César Brie

SANTOS 4040
Santos Dumont 4040 - CABA                              
Entrada: $ 250,00 / $ 180,00 - Sábado - 22:00 hs - Hasta el 14/10/2017